Honduras.- Las relaciones bilaterales entre Honduras y la República de Brasil se consolidan con el inicio de un estudio técnico enfocado en la implementación de tecnologías de captación de agua para usos múltiples, con el objetivo de beneficiar a productores del corredor seco hondureño.
Te puede interesar.- Día Mundial de la Filatelia: A 185 años que circuló el primer sello postal del mundo
La iniciativa es liderada por el Programa Nacional de Desarrollo Rural y Urbano Sostenible (PRONADERS) de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), en colaboración con la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (EMBRAPA) y el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), como parte del proyecto Zonificación de Riesgo Climático Agrícola (ZARC).
Este esfuerzo busca dotar a los productores rurales de herramientas para anticiparse a los efectos del cambio climático, en especial la degradación de suelos en condiciones semiáridas.
“Estamos aquí para verificar las condiciones del suelo, vegetación, geología y acciones de la población rural en torno a la captación de agua lluvia para consumo agrícola y doméstico”, explicó Flavio Adriano, investigador de EMBRAPA.
El proyecto forma parte del Programa de Cooperación Sur-Sur Trilateral Brasil-FAO, e incluye capacitaciones en técnicas de captación de agua de lluvia y manejo de suelos, con pruebas piloto en los departamentos de Choluteca, El Paraíso y Francisco Morazán.
Durante su visita, la misión brasileña recorrió comunidades como San Carlos de Reitoca, donde productores como Marvin Palma, de la caja rural “El Buen Sembrador”, expresaron su gratitud:
“Esta gestión nos da esperanza. Sufrimos mucho por la falta de agua, y esta iniciativa puede cambiar nuestras vidas”.
En una reunión de socialización de resultados, Luis Hernández, asesor técnico de PRONADERS, detalló que se levantaron datos en cuatro comunidades y se propusieron soluciones específicas como Biofiltros para la reutilización de aguas grises en la agricultura y ganadería.
También cisternas adaptadas, con capacidad de hasta 16 mil litros por hogar, ajustadas a suelos arcillosos.
El director ejecutivo de PRONADERS, Diego Umanzor, subrayó la visión del gobierno “con el apoyo de la presidenta Xiomara Castro, impulsamos nuevas tecnologías para combatir la sequía y mejorar la toma de decisiones técnicas en beneficio del agro hondureño”.
Este proyecto representa un paso clave hacia la seguridad alimentaria y nutricional de las familias rurales, reforzando la resiliencia de las comunidades frente a los desafíos climáticos.