Honduras.- Kenia Abel, una valiente madre hondureña, se ha convertido en un símbolo de fortaleza y determinación.
Desde hace siete años, toma el timón de una pesada rastra para recorrer las carreteras de Honduras y Centroamérica, asumiendo un oficio que, en su mayoría, ha sido dominado por hombres.
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Cada semana, después de cumplir con las tareas del hogar y brindar apoyo a sus hijos, Kenia se prepara para emprender un nuevo viaje.
Aunque enfrenta desafíos en el camino, lo hace con valentía y entrega, sabiendo que su esfuerzo es la base del bienestar de su familia.


Superando la adversidad con coraje
La historia de Kenia tiene un trasfondo conmovedor. Tras perder a su esposo a causa de la delincuencia, en lugar de rendirse, decidió continuar con el negocio que juntos habían emprendido.
Conduciendo su rastra, no solo mantiene a su familia, sino que también rompe barreras en un mundo laboral tradicionalmente masculino.
Más que un trabajo, su labor es un testimonio de amor inquebrantable por sus hijos. Kenia Abel es un ejemplo vivo de cómo la perseverancia y el coraje pueden transformar la adversidad en una historia de lucha y esperanza.