Vaticano.- El papa Francisco reiteró su mensaje de paz y solidaridad durante la audiencia general en el Vaticano, abordando diversos temas de gran relevancia global.
En su discurso, hizo un llamado a la «conversión del corazón de los fabricantes de armas», destacando que estos productos contribuyen directamente a la pérdida de vidas humanas.
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Esta condena a la industria armamentística estuvo acompañada de una petición para no olvidar los conflictos en curso en Ucrania, Palestina, Israel, y otras regiones en guerra, subrayando que «la guerra es siempre una derrota».
Además, el pontífice expresó su preocupación por la reciente tragedia en Myanmar, donde un desprendimiento de tierra en una zona minera del estado de Kachin provocó numerosas víctimas, desaparecidos y graves daños materiales.
Manifestó su cercanía espiritual a las personas afectadas y oró por las víctimas y sus familias. Francisco también instó a la comunidad internacional a brindar apoyo y solidaridad a las personas afectadas por este desastre.
Sus palabras reflejan una vez más su constante llamado a la paz, la justicia social y la compasión hacia los más vulnerables.