Vaticano.- El papa Francisco inauguró el Jubileo este martes con un mensaje centrado en la esperanza y la justicia, especialmente para los países afectados por deudas, guerras y desigualdades.
En la Misa del Gallo, celebrada en la basílica de San Pedro, expresó su deseo de que este Año Santo sea un tiempo para aliviar el sufrimiento, restaurar sueños rotos y enfrentar las injusticias globales.
Te puede interesar.- Un mensaje de amor en Navidad
Francisco enfatizó que «Dios perdona siempre y lo perdona todo», destacando que la apertura de la Puerta Santa simboliza la esperanza para todos, incluyendo a los países pobres y en guerra.
Al mismo tiempo, hizo un llamado a indignarse por las cosas que no están bien y trabajar activamente por un mundo donde reinen la paz y la justicia. Criticó la lógica del beneficio que desfigura la tierra y mencionó las «deudas injustas» que asfixian a los países más pobres.
Reflexionó sobre el sufrimiento de los niños afectados por la guerra, la pobreza y el encarcelamiento, invitando a todos a ser portadores de esperanza en medio del dolor y la soledad.
También invitó a los fieles a ser «soñadores incansables» y «peregrinos en busca de la verdad», recordando que la esperanza verdadera no permite la indiferencia ni el conformismo.
La celebración, marcada por estrictas medidas de seguridad, atrajo a miles de fieles en la plaza y el interior de la basílica.
Francisco, conmovido por los problemas de movilidad, continuó con su mensaje a través de acciones simbólicas como la apertura de la Puerta Santa, realizada con esfuerzo manual y significado espiritual.
El papa cerrará este miércoles los ritos navideños con su mensaje de Navidad y la bendición Urbi et Orbi.