Corea del Sur.- El Parlamento surcoreano aprobó este sábado la destitución del presidente Yoon Suk-yeol, acusado de violar la Constitución al declarar la ley marcial el pasado 3 de septiembre.
En una votación histórica, la Asamblea Nacional, integrada por 300 diputados, alcanzó los 204 votos a favor de la moción, superando el mínimo de dos tercios requerido (200 votos).
Te puede interesar.- Día Mundial del Mono: ¿por qué se celebra el 14 de diciembre?
Apoyo de diputados oficialistas
A pesar de que el gobernante Partido del Poder Popular (PPP) anunció oficialmente su rechazo a la moción, al menos 12 de sus legisladores votaron a favor, sumándose a los 192 escaños de la oposición.
Este respaldo fue decisivo para destituir al mandatario, marcando un evento sin precedentes en la política surcoreana.
Transición de poder
Con esta decisión, Yoon queda suspendido de sus funciones, y el primer ministro, Han Duck-soo, asumirá la jefatura de Estado de manera interina.
El futuro político de Yoon ahora está en manos del Tribunal Constitucional, que tiene hasta 180 días para determinar si la declaración de la ley marcial violó la Carta Magna.
De confirmarse, Yoon sería destituido permanentemente, convirtiéndose en el segundo presidente surcoreano inhabilitado en democracia tras Park Geun-hye en 2017.
Repercusiones
Además de la destitución, Yoon enfrenta una investigación por cargos graves como insurrección, abuso de poder y amotinamiento.
El delito de insurrección, el más grave, podría implicar cadena perpetua o incluso pena de muerte, aunque Corea del Sur mantiene una moratoria sobre esta desde 1997.
También están siendo investigados altos cargos de su Gabinete, incluyendo al exministro de Defensa, Kim Yong-hyun, quien permanece en prisión preventiva.


Celebraciones y reacción pública
Miles de personas se congregaron frente a la Asamblea Nacional en Seúl para celebrar la destitución de Yoon.
Con bastones luminosos, símbolo de las protestas, los manifestantes festejaron lo que consideraron una «victoria histórica para la democracia».
El portavoz del opositor Partido Democrático, Park Chan-dae, destacó la importancia del apoyo ciudadano para defender la Constitución y frenar posibles abusos de poder.
El desenlace de este caso será crucial para la estabilidad política del país y marcará un precedente significativo en la historia democrática surcoreana.