Honduras.- La estatua ecuestre de Francisco Morazán en el Centro de Tegucigalpa es una de las obras escultóricas más emblemáticas de Honduras, encargada durante el gobierno de Marco Aurelio Soto (1876-1883).
Esta imponente obra es un tributo al prócer hondureño y líder de la Federación Centroamericana, Francisco Morazán.
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El historiador del Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH), Dennis Armando Portillo Reyes, explicó que el proceso de su creación fue parte de un proyecto mayor que incluyó otras esculturas de figuras importantes de la historia hondureña, como José Cecilio del Valle, José Trinidad Cabañas, y José Trinidad Reyes.
La estatua ecuestre de Morazán fue elaborada por el escultor francés Léopold Morice, tras un contrato firmado el 29 de julio de 1882 entre Ramón Rosa, en representación del gobierno hondureño, y el proveedor Francisco Durini, con otros escultores involucrados en la creación de las demás obras.
La escultura fue inaugurada oficialmente el 30 de noviembre de 1883, durante la administración de Luis Bográn.
La estructura de la estatua está meticulosamente descrita en la contrata: alcanza una altura total de aproximadamente 7.5 metros, con una base sólida de cal y canto cubierta por piedra natural del país.
El pedestal lleva una lápida de mármol de Carrara con la inscripción: «A Francisco Morazán: la patria», en letras doradas.
Sin embargo, con el paso del tiempo, la estatua ha sufrido daños. En 2014, el Escudo de Armas de la República Federal de Centroamérica fue arrancado, y la inscripción de la lápida ha perdido letras.
El Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH) ha realizado algunas inspecciones y limpiezas, pero el mantenimiento y cuidado de este monumento está bajo la responsabilidad de la Alcaldía del Distrito Central.