Texiguat, El Paraíso.- El municipio de Texiguat, uno de los más antiguos de Honduras, es donde Francisco Morazán instaló su cuartel, al que llamó “Los Bravos Soldados de Texiguat”.
Se dice que el 11 de noviembre de 1827 se dio la “Batalla de la Trinidad” y, a su vez, el general contó con la ayuda de sus soldados leales de Texiguat para pelear contra los salvadoreños.
Texiguat se caracteriza por contar con murales en honor al General Francisco Morazán, otros que reflejan las costumbres del guancasco, que se celebra cada 4 de octubre, y otras pinturas.
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Este municipio no solo es la cuna de los soldados de Morazán, sino también de cada uno de los que habitan en él y disfrutan de todo lo que ofrece, desde la gastronomía hasta sus costumbres.
Las espléndidas obras de arte que engalanan las calles del histórico y mítico pueblo de Texiguat, con casas que datan desde hace más de un siglo, pinceladas por hondureños y un extranjero que dedicaron tiempo para recordar la grandeza de este pequeño poblado.
También es la combinación de su belleza natural con su impresionante herencia histórica. Este lugar no solo es un escape del ajetreo de la vida cotidiana, sino que también es un testimonio vivo del pasado de Honduras.
No hay duda de que en este lugar hay aún tanto por explorar y descubrir, y cada rincón de Texiguat parece prometer una nueva maravilla.









